Dialogos, VI: Filebo. Timeo. Critias (160)
Nos adentramos ya en los diálogos de vejez de Platón, cuando ya ha recorrido gran parte de su trayectoria vital (con los jalones decepcionantes de la muerte de Sócrates, la guerra ateniense con Esparta y los viajes a Sicilia con la intención frustrada de implantar un gobierno de filósofos) e intelectual, después de los iniciales diálogos socráticos de índole ética, de los cuatro deslumbrantes diálogos de plenitud, que contienen su doctrina metafísica, ontológica y epistemológica, y los cuatro posteriores de examen crítico de esta doctrina....Leer más
Nos adentramos ya en los diálogos de vejez de Platón, cuando ya ha recorrido gran parte de su trayectoria vital (con los jalones decepcionantes de la muerte de Sócrates, la guerra ateniense con Esparta y los viajes a Sicilia con la intención frustrada de implantar un gobierno de filósofos) e intelectual, después de los iniciales diálogos socráticos de índole ética, de los cuatro deslumbrantes diálogos de plenitud, que contienen su doctrina metafísica, ontológica y epistemológica, y los cuatro posteriores de examen crítico de esta doctrina. Los estudiosos han percibido en la obra platónica tardía unos rasgos comunes que permiten abordarla globalmente: reducción del elemento dramático al mínimo, gradual disminución de la importancia de Sócrates como personaje, carácter conclusivo, no aporético.
El Filebo versa sobre el carácter de una vida buena, una combinación de placer y prudencia, en una dimensión reflexiva, pues se determinan según baremos de limitación e ilimitación, mezcla y causa, y en relación con el dolor. Huelga decir que los placeres de los que se habla no son los sensuales, sino los puros que se hallan en la contemplación de la belleza y la verdad, y que por lo tanto se identifican con la virtud y la búsqueda del Bien.
El Timeo fue durante gran parte de la Antigüedad y la Edad Media el diálogo más conocido de Platón (Cicerón lo tradujo, Plutarco escribió el tratado De la generación del alma en el Timeo, Plotino se basa en él en algunas de las Enéadas, e influyó notablemente en el cristianismo); es también el único diálogo posterior a la República que contiene una visión audaz, completa y global como las que se hallan en las obras del periodo medio o de madurez. Timeo, filósofo pitagórico, relata un discurso cosmológico, acerca del origen y formación del universo a partir de los cuatro elementos por parte de un demiurgo bondadoso, que toma como modelo o patrón el mundo de las Formas o Ideas eternas. La clave de esta formación consiste en la relación existente entre la forma ideal y el mundo fenoménico. Es lo más parecido a una obra de física que compuso Platón, en la que se manifiesta que los principios que actúan en el mundo operan también en toda la realidad ontológica: la unidad (principio de forma y límite) y la dualidad indeterminada (principio de multiplicidad).
El Critias, diálogo inacabado, contiene la leyenda de la victoria ateniense sobre la desaparecida isla de la Atlántida. Platón concibe un valor paradigmático en la historia, que no sólo es conjunto de hechos acaecidos, sino reflejo temporal de principios eternos; se advierte aquí un orden político semejante al Estado ideal de la República, pues en la Atenas originaria se cumple el aristocrático gobierno de los filósofos, frente al monárquico y bárbaro propio de la rival, Atlántida. Leer menos
Título
Dialogos, VI: Filebo. Timeo. Critias (160)
ISBN
8424914759
Precio
$296.25